Translate

sábado, 25 de julio de 2015

Resumen Estudio en Escarlata-Sherlock Holmes

Capítulo 1 
El primer capítulo nos explica la vida de John Watson hasta la actualidad. John se doctoró en Medicina el año 1878 en la Universidad de Londres. Después, cursó unos estudios para ser cirujano auxiliar en el ejército. Al terminar, fue destinado al 5º de Fusileros de Northumberland. Cuando llegó, ya había estallado la segunda guerra de Afganistán. 


Durante la guerra, Watson es herido en el hombro, y es trasladado al hospital de la base Peshawur. Allí cayó enfermo de tifus y luchó contra la muerte durant meses. Justo después, con la salud todavía dañada, recibió el permiso del gobierno para abandonar la guerra. 
Un mes más tarde ya se encontraba en Inglaterra, donde no tenía a nadie, ni parientes, ni amigos. Pero un día, alguien le golpeó el hombro en uno de los bares de Londres. Era su amigo Stamford. Charlaron durante un buen rato hasta que John le dijo a su amigo que buscaba alojamiento. Stamford le dijo que conocía a alguien para compartir habitaciones. Su amigo le describió y parecía ser buena gente. Sherlock Holmes, era cierta persona, un extraño hombre. Justo después, fueron a ver a tal individuo, y nada más llegar ya le sorprendió gritando que había descubierto algo. 
Se saludaron cordialmente entre ellos y le hizo la petición. A Holmes le pareció una idea perfecta y incluso le presentó unas habitaciones que había estado mirando. 


Capítulo 2 
Al día siguiente, se encontraron a las doce en punto, tal y como acordaron el día anterior. Durante unos días estuvieron instalándose y deshaciendo todo el equipaje. Watson, cada vez tiene más interés por la figura de Holmes, y se da cuenta, después de muchas condiciones, que su ideología del mundo es muy suya. John, pensaba que Sherlock tenía tan pocos amigos como el, pero no era así, ya que Holmes recibía visitas cada semana de mucha gente, sus clientes. 
John se da cuenta, ya que Holmes se lo dice, de que Sherlock tenía la habilidad de guiar a detectives perdidos por el camino exacto. 
Al final del capítulo, Watson se queda sorprendido, ya que Holmes le dice, que el conserje que estaba en la calle, era un antiguo sargento de infantería de la Marina Real, y al preguntarle, le dijo que sí.Y le entregó un sobre. 



Capítulo 3 
John cada día dudaba más del tema de Sherlock y a veces, pensaba que se trataba de un montaje para sorprenderle. La carta azul que le había dado ese conserje, llevaba una nota en su interior. Se trataba de una petición de ayuda a Holmes, de Gregson, para que le ayudara en un terrible caso. Los dos se pusieron en marcha después de una breve discusión. El día era oscuro. Cuando llegaron Sherlock observó los exteriores de la casa. Cuando acabó, entraron a la casa, junto al detective que le había llamado. El lugar era extraño, donde parecía que yacía la muerte. Después, al llegar a la oscura habitación donde estaba el cadáver, se fijaron en que era un hombre rondando los cuarenta años. Su rostro transmitía miedo y odio. Tras la inspección de Holmes, se llevaron el cadáver, y al levantarlo salió un anillo de boda de una mujer. Unos instantes más tarde, el detective Lestrade, descubrió un detalle en la pared. Estaba escrito, con letras rojas, la palabra "RACHE". Sherlock se rió de Lestrade y se puso a revisar toda la habitación durante un buen rato. Recogió también, muestras del polvo que había en el suelo. Holmes, le pidió la dirección del agente que había encontrado el cadáver, a Lestrade. Como dardo final, le dijo que "RACHE" no tenía nada que ver con el nombre de mujer Rachel, sinó que quiere decir "venganza" en alemán. 

Capitulo 4 
John y Holmes, discuten y hablan durante buena parte del capitulo sobre el misterioso caso en el que se habían metido. Poco después, se dirigen a la casa del agente que vio lo que ocurrió. 
Durante su habitual ronda, el agente percibió un extraño suceso a la luz de sus ojos. Se trataba de la iluminación de una casa abandonada de Lauriston Garden, y sospechó que algo raro ocurría en el lugar. Se dirigió hacia allí y, tras varios momentos de duda, entró en la casa. El lugar era extraño y al llegar a la sala donde brillaba una vela, a la luz estaba el cadáver. Cuando abandonó la casa, se encontró con un hombre borracho del que no sospechó y del que si lo hizo Holmes, que se interesó por su aspecto. 
Holmes, acabando la conversación mostró su indignación con el agente, tras dejar escapar al posible asesino, que según Sherlock, volvía a por el anillo fingiendo estar borracho... 


Capitulo 5 
Con la intención de encontrar al asesino, Holmes publicó un anuncio en los periódicos de la ciudad, donde decía que tenía el anillo. Poco después, John se preparó para lo que venía y cargo su viejo revólver. Pocos minutos después llego una mujer vieja y arrugada que preguntaba por el anillo. Le dieron el anillo sin mayor problema, pero cuando se fue,Sherlock decidió seguirla, ya que pensaba que tenía que ser su cómplice. Tras varias horas, Holmes regresó a casa, con un fracaso encima. Siguió a aquella vieja, incluso llegó a estar en su vehículo, pero cuando llegaron, ya no estaba allí: la vieja era un hombre. 


Capitulo 6 
Al día siguiente toda prensa hablaba del misterioso caso de Brixton. Holmes, utilizaba a mendigos como arma en sus investigaciones. Decía que un mendigo era capaz de superar a un agente, ya que se metían y se enteraban de todo. 
A continuación, el detective Gregson les hizo una visita con mucho entusiasmo. Gregson había dado con la clave y el camino correcto del caso; ya tenían al hombre. Se llamaba Arthur Charpentier, alférez de la armada de Su Majestad. Durante el capitulo les explica como había llegado hasta ese nombre a través de varios objetos del lugar del crimen y consiguiendo el lugar de residencia gracias a ellos. 
Lestrade, que no estaba en el camino correcto, les dio una mala noticia: el secretario Stangerson había sido asesinado esa misma mañana en el hotel Halliday. 
Capitulo 7 
Lestrade, les cuenta como preguntó por él en el hotel y le dirigieron a su habitación. Al entrar vio al señor Stangerson muerto de una puñalada y encima del cadáver estaba escrita la palabra RACHE, que como ya sabíamos, quería decir "venganza" en alemán. Después de preguntarle si no había nada más importante en la habitación, Sherlock se levantó y les dijo que tenía el camino del misterio, que faltaban detalles, pero que estaba en el buen camino. 


Justo después, Lestrade le dio las píldoras que también había en la habitación y se fijo que no eran nada normales. Partió una de ellas en dos y metió una de las dos partes en un vaso de agua: efectivamente eran solubles. A continuación añadió leche a la mezcla y se la ofreció al perro. No pasó nada. Pero Holmes, se olvidó de un detalle, la otra parte. Metió la otra parte en agua y leche y se la volvió a dar al perro. El animal quedó rígido. Holmes seguía en el buen camino. Tras una larga conversación, los detectives le preguntaron si sabía el nombre del asesino. Dijo que sí. 


Wiggins informó a Sherlock, que tenía el coche en la puerta. Holmes inmediatamente dijo que el cocher subiera a echarles una mano y al llegar y agacharse a por una de las maletas, lo esposó y dijo "Aquí tenéis al asesino." Se trataba de un tal Jefferson Hope. Con su propio coche lo llevó a Scotland Yard. 

viernes, 17 de julio de 2015

La Colmena - Camilo José Cela

I.-El primer capítulo transcurre casi por completo en el café de doña Rosa, aunque también aparecen otros espacios como son la calle Fuencarral y una cervecería. Los personajes mas importantes en esta primera parte son: doña Rosa, don Mario de la Vega, que es un impresor enriquecido, el señor Suarez, que es homosexual, y un pobre poeta que no tiene dinero para pagar el café y es echado del bar. En este primer capítulo se nos va a ahablar de cómo son y de lo que piensan los personajes que están en el café de doña Rosa, sobre lo que ocurre en el café o sobre otras cosas.

II.-Este capítulo gira en torno al personaje que podríamos llamar principal: Martín Marco. En ellas se nos cuenta como sale del café de doña Rosa, se dirige hacia la casa de su hermana; más adelante por la calle de Narvaez al bar de Celestino Ortiz de donde se marcha enfadado porque este le pide el dinero que le debía,y se dirige a la casa de su amigo Pablo Alonso donde va a dormir todas las noches. En la mayoría de las otras secuencias se habla de personajes que están relacionados con Martín Marco: don Roberto, que es el marido de su hermana Filo, con el que no se lleva muy bien; su amigo Pablo Alonso, que tiene una querida que se llama Laurita y que siempre aloja en su casa a Martín por las noches para que pueda dormir; Petrita que es la criada de su hermano; y Celestino Ortiz, que es el dueño del bar donde Martín Marco se ve con sus amigos. Al final del capítulo predominan otros personajes, puesto que el tema central es la muerte de doña Margot que era una mujer ya mayor, que vivía con su hijo, el señor Suarez.

III.-En este capítulo aparecen una gran cantidad de personajes que apartan un poco del protagonismo a los personajes centrales de otros capítulos. Como son don Pablo, don Francisco Robles y López Patrón, don Roque, don Emilio Rodriguez Ronda, don Tesifonte Quejero y el señor Ramón, que son un grupo de amigos que se reunen por las tardes después de la comida para hechar la partidita; doña Matilde y doña Asunción, que son dos pensionistas que se reunen en la lechería de doña Ramona Bragado todas las tardes para hablar; Laurita y Pablo, que son medio novios y van a tomar café a un bar de lujo; Petrita la criada de Filo, que deja que Celestino Ortiz abuse de ella para pagar las 22 pesetas que le debe Martín Marco; Julián Suarez Sobrón, que es el hijo de doña Margot, y que es llevado a la comisaría junto con su "amigo", doña Visi, que es la mujer de don Roque y que ha invitado a una amiga a casa, doña Monserrat, y presume un poco de ella y sus tres hijas (Julita, Visitación y Esperanza) salen en una revista por bautizar a un chino; los vecinos de la difunta doña Margot, que se reunen en la casa de don Ibrahim para recaudar un poco de dinero entre todos para dar sepultura al cuerpo de doña Margot, Seoane y Macario, que se preparan para ir a tocar al café de doña Rosa; doña Celia que tiene una casa de citas al igual que la ya mencionada doña Ramona Bragado que utiliza la lechería de tapadera; Marujita Ranero, que es la antigua novia de Consorcio López, el encargado del café de doña Rosa, y que le llama para decirle que está en Madrid y para quedar para hablar. Pero también aparecen otros de los personajes "importantes" como son doña Rosa, que habla con la señorita Elvira; y Martín Marco, que se encuentra con una antigua compañera de facultad que se llama Nati Robles, con quien se toma un café.

IV.-Este capítulo transcurre en las últimas horas del día primero. En el se nos presenta un poco más a fondo el guarda Julio García Morrazo, que es gallego. De él se nos cuenta una pequeña historia; de otro personaje que tambien se nos habla en este capítulo es de Victoria, de ella se nos dice que se sigue peleando con su madre por el tema de su novio, y que está pensando en quedar con un hombre para sacarle dinero, para así poder comprarle las medicinas a su novio. También se nos habla de don Roberto, que le dice a su mujer, Filo, que ha pedido un adelanto de su sueldo para comprarle un regalo para el día de su cumpleaños; de don Mario de la Vega y de doña Ramona Bragado, que se traman algo entre manos; también se habla de doña María Morales de Sierra, que es una cotilla, y habla con su marido don Camilo del guardia, que no hace más que dar vueltas; de Celestino Ortiz, que lee un poco antes de acostarse a dormir en su bar; de Javier y Pirula, que son amantes, de Laurita y Pablo, que beben algo en un bar; de Petrita que se va con el guardia a los solares de la plaza de toros; del seño Ramón y de su esposa Paulina, que discuten porque el señor Ramón le ha dado un pequeño anticipo de su sueldo a don Roberto para que pueda comprar algún regalo a su esposa para su cumpleaños. Pere en este capítulo también se habla del personaje "principal" Martín Marco. De él se dice que se encuentra con una golfa amiga suya en la coba del metro, y que después de dar unas cuantas vueltas se encuentra con un guardia que le pide la documentación; después de darle largas le deja ir, y se va a la casa de doña Jesusa, que es una casa de prostitutas, a dormir en alguna cama libre. También se habla de Elvirita, la cual tiene una pesadilla algo erótica con un gato.

V.-En este capítulo transcurre el segundo día, tarde y noche. En él, el autor se centra en la historia de Julita y Ventura Aguado, y la de don Roque (padre de Julita) y Lola (que es la amnte del padre). La historia cuenta que Ventura y Julita se ven a escondidas en una casa de citas "camuflada" (la casa de doña Celia), y lo mismo hacen don Roque y Lola. UN día cuando Julita venía bajando las escaleras de la casa de doña Celia se encontró con su padre y los dos preguntaron que qué hacían el otro allí, y los dos pusieron escusas tontas. Más tarde nos encontramos a Julita hablando con su madre, a la que le cuenta que tiene novio y se llama Ventura. Con estos personajes se abre y se cierra el capítulo. Tambien aparecen en el capítulo otras historias como la de doña Ramona Bragado, que llama a Victorita, a la que le hace falta dinero para comprar medicinas a su novio tuberculoso, para que se acostara con don Mario de la Vega, como la de doña Asunción, que a la pobre se le murió el marido en una casa de citas, pero los amigos le dijeron que se había muerto en la cola de Jesús de Medinaceli; la de don Francisco, que tiene una consulta conla que gana un poco de dinero para alimentar a su extensa familia. También se nos habla de doña Rosa, que le cuenta a Elvirita que no ha dormido bien porque tenía retortijones; del señor Ramón, su mujer Paulina y don Roberto, que están en la panadería contando chistes; de Jeoane, que va a comprar unas gafas a su mujer, pero no tiene suficiente dinero, y cuando va al café a tocar, se encuentra en el servicio los cinco duros que se le cayeron a Martín Marco cuando fue a chulearle a doña Rosa y a pagar el café que no pudo pagar, cuando lo echaron, con el dinero que le había dado su amiga Nati Robles para que pagara el café que tomaron juntos, y para que le comprara un regalo, y cuando va a por el regalo a la tienda de un amigo, Rómulo, se da cuenta de que no tienen nada; de Ventura, que le da consejos a don Tesifonte Ovejero sobre como ligarse a las mujeres, y de doña Monserrat, la nueva amiga de doña Visi, que le quitaron el bolso en la iglesia.

VI.-El caítulo VI es la continuación del capítulo IV. En él, Martín Marco se levanta por la mañana en la casa de doña Jesusa, acostado con Pura. Después de hablar un rato con ella y de recitarle un poema, ésta le invita a un café. En este capítulo también se habla de otros personajes como el señor Ramón; de Victorita, la cual está harta de que su madre siempre se ande metiendo con su novio tuberculoso; de doña Rosa, de la cual se nos hace una descripción de sus costumbres mañaneras; de don Roberto Gonzalez, del que se nos dice que le gusta ir andando a todas partes, y que, aunque tiene poco dinero, piensa que otros están peor; como el niño que canta flamenco, que el pobre duerme debajo de un puente, de doña Margot, de la que el autor nos hace un retrato de la señora ya muerta, y de la señorita Elvira, a la que le gusta levantarse pronto y leer un poco en la cama.Final.-El capítulo final transcurre tres o cuatro días después del resto de la historia. En él algunos personajes como don Roberto y Filo, Pablo Alonso y Laurita, Paco y Celestino Ortiz, doña Jesusa y Purita, Ventura Aguado y Julita, el señor Ramón, Petrita y Rómulo, leen algo en el periódico referente a Martín Marco y no es nada bueno. Todos andan buscando a Martín, que ese día se ha levantado como un hombre nuevo y anda paseando ajeno a todo y con un periódico en el bolsillo que no ha terminado de leer.


sábado, 4 de julio de 2015

El Alquimista, Paulo Coelho

Relata sobre un joven pastor que cuida su rebaño, y un día se queda dormido en una iglesia abandonada y vuelve a soñar algo repetidamente, y por lo tanto,
decide al otro día ir a visitar a una gitana para que le descifre su sueño. Le cuenta que ha soñado con un tesoro cerca de las pirámides de Egipto. La gitana le dice que tiene que ir a buscarlo y que cuando lo encuentre en vez de cobrarle la consulta, debe darle la décima parte de ese tesoro.
No cree nada de lo que dice y decide ir a buscar un libro más grueso para poder utilizarlo como almohada y para tardarse más en leerlo.
Estando en la plaza, iba a comenzar a leer su libro cuando un hombre se le acercó y le dijo que el libro era aburrido. Se agachó y el muchacho vio que había un resplandor en su pecho. Comenzaron a platicar y el muchacho le contó sobre su sueño. El hombre le dijo que él era el rey de Salem y que venia a ayudarlo para que siguiera su sueño. El muchacho no creía que fuera un rey, pero se descubrió el pecho y vio que era un tronco de oro puro con piedras preciosas incrustadas. Quitó dos, llamadas Urim y Tumim, y le dijo al muchacho que ellas le podrían ayudar a hacer decisiones importantes, una significaba “si” y la otra “no”.
El rey le habló de la Leyenda Personal, que había que cumplirla, de la Suerte de Principiante y lo instruyó en muchas cosas importantes. Le dijo que su sueño había sido la señal de que debía cumplir su LEYENDA PERSONAL, que en el mundo estaban escritas muchas señales que debía seguir para cumplir su LEYENDA PERSONAL, le dijo “Cuando quieres una cosa, todo el Universo conspira para ayudarte a conseguirla”.
Decidió ir, vendió todo su rebaño y juntó dinero para irse a Africa. Llegó a un bar y una persona se le acercó, hablaba español. Comenzaron a platicar y el muchacho le contó a lo que iba, le dijo que necesitaba comprar un caballo, y ésta persona le preguntó si tenía dinero, el dueño del bar los sacó, ya que la persona con la que el muchacho estaba, era un ladrón.
El muchacho se quedó sin dinero, y llegó a una tienda de cristales. Entró y le dijo al dueño que le ayudaba a limpiar todos los cristales a cambio de una comida. El dueño aceptó y cuando terminó el dueño le dijo que fueran a comer. Le explicó que según el Corán era una ley darle de comer al hambriento sin ninguna paga. Al dueño le gustó tanto como se veían sus cristales limpios que empezó a tener mayores ventas, el muchacho se quedó a trabajar con él cerca de un año para juntar dinero y así poder regresar a Andalucía y comprar su nuevo rebaño. Aprendió a hablar bien el árabe, y el dueño de la tienda le explicó más cosas sobre las señales. “Maktub” decía. Las cosas estaban ya escritas, como el destino. El muchacho tuvo brillantes ideas para que el señor tuviera mejores ventas, pusieron una tienda en la punta de una colina para que la gente que subiera tomara té en bellos jarrones de cristal y así quisieran comprarlos.
Cuando decidió irse, volvió a acordarse de sus piedras de la adivinación, Urim y Tumim, y les preguntó si el rey aún estaba con él. “Si” les volvió a preguntar si debía continuar con su viaje y las piedras se cayeron por un agujero de la chamarra. Se dio cuenta que sólo podía hacer preguntas concretas.
Se fue con una caravana que partía hacia Egipto, ahí conoció a un inglés y se hicieron amigos. El muchacho sacó de su bolsa a Urim y Tumim. y se asombró de que el inglés supiera el nombre de las piedras y éste le dijo que no estaban en venta, el inglés le respondió que no tenían gran valor comercial, que sólo eran piedras de la adivinación para los alquimistas. Entonces el muchacho se sorprendió de que el inglés también fuera un aprendiz de la alquimia, y el inglés le prestó libros que traía para que aprendiera más. Cuando finalmente el muchacho terminó de leerlos, el inglés le preguntó lo que había entendido y éste le respondió que no había aprendido mucho, que sólo había aprendido que la alquimia es tan fácil que se puede escribir en una simple esmeralda, el inglés se sintió decepcionado.
A mitad del camino les informaron que había una guerra entre los clanes y que tendrían que llegar lo mas pronto posible al oasis.
Un camellero les explicó que el oasis es un punto neutro donde nadie puede entrar con armas. Pasaron varias noches y varios días caminando hasta que al fin encontraron el oasis. El inglés saltó de felicidad mientras que el muchacho disfrutó de esa victoria en silencio como le había enseñado el desierto.
Al entrar a las tiendas del oasis el jefe les pidió que se despojaran de todas sus armas y el muchacho se sorprendió al ver que el inglés llevaba un revólver consigo y le preguntó que para que lo llevaba, el inglés respondió que para aprender a confiar en los hombres.
Ese primer día todos durmieron de cansancio y el muchacho estaba instalado lejos del inglés junto con otros cinco muchachos de su edad. Querían saber todo acerca de las grandes ciudades cuando llegó el inglés y se lo llevó.
El inglés le pidió que lo ayudara a encontrar al alquimista y se pusieron a buscarlo en tiendas donde vivieran hombres solos, más no encontraron nada. Se acercaron a un pozo a ver si la gente que fuera a buscar agua, pudiera ayudarlos.
Encontraron a una señora y le preguntaron por el Alquimista. La señora les respondió que no había nadie con ese nombre por ahí y le avisó que no debía hablar con mujeres vestidas de negro porque estaban casadas y era la tradición.
Siguieron llegando mujeres de negro y él no les preguntaba nada, aunque el inglés lo impulsaba para que lo hiciera.
Un hombre fue a buscar agua y el muchacho le preguntó si sabía dónde vivía el hombre que cura las enfermedades. El hombre le respondió que Alá es el que cura las enfermedades y lo que ellos estaban buscando era un brujo.
Finalmente y después de varios intentos, apareció una mujer que no estaba vestida de negro y el muchacho se aproximó para preguntarle sobre el alquimista, entonces fue cuando se enamoró perdidamente de sus ojos negros y de su delicada sonrisa. Después de algún tiempo el inglés se levantó y lo sacudió diciéndole que se lo preguntara a ella, ella le sonrió y el muchacho le preguntó su nombre. Fátima. El muchacho le dijo que era un nombre muy común de donde él venía y ella le respondió que es el nombre de la hija del profeta. Finalmente le preguntó por el alquimista y ella le dijo que era un hombre que conocía los secretos del mundo. Llenó su cántaro y se fue y el inglés se fue en búsqueda del alquimista.
Después de esa noche el muchacho iba todos los días al pozo a esperar a Fátima, le habló sobre su vida, del lenguaje que todo el mundo hablaba, de su Leyenda Personal, y del tesoro cerca de las pirámides de Egipto, y le dijo que la amaba y que quería que fuera su mujer.
Cierto día se encontraba observando al desierto cuando de pronto escuchó unos ruidos en lo alto. Eran dos gavilanes que volaban dibujando algunas figuras sin sentido aparente, más para él lo tenía, de pronto un gavilán atacó al otro, en ese momento el muchacho tuvo una visión: un ejercito con espadas entrando al oasis. La visión desapareció. Por un instante pensó en olvidarlo pero recordó las palabras del rey “sigue siempre las señales” .
El muchacho pensó en Fátima y por ella fue a hablar con el camellero, el cual le dijo que hablara con el Jefe, y eso hizo, fue a buscar al Jefe a su tienda y cuando dijo lo que había visto y a pesar de su escepticismo el Jefe ordenó que todos violaran la tradición y cuidaran del oasis con sus armas, pero le advirtió que si su visión era falsa un arma se dispararía sobre él, pero que si su visión se cumplía, por cada 10 muertos él le entregaría una moneda de oro.
Salió de la tienda caminando hacia la suya temeroso de que su visión fuera incorrecta “Maktub” pensó.
De pronto escuchó un ruido muy fuerte y un viento lo aventó hacia la tierra. El lugar se llenó de polvo y sobre el vio un caballo blanco que relinchaba. El jinete alzó una enorme espada en forma de media luna y preguntó: ¿quién se atrevió a leer el vuelo de los gavilanes?. El muchacho respondió que había sido él y esperó que la espada cayera sobre él, más no fue así.
La punta de la espada tocó su cabeza, era tan afilada que le sacó una gota de sangre y pensó que iba a morir. Le pareció la idea ya que iba a morir en busca de su leyenda personal.
El caballero le preguntó que hacía en esa tierra y él respondió que buscaba su leyenda personal, y que era algo que nunca entendería .
El caballero le quitó la espada de encima y le dio a entender que él era el alquimista. Le pidió que si para la siguiente noche estaba vivo fuera a buscarlo y se fue. A la mañana siguiente el oasis fue defendido por 2000 hombres armados.
Media hora después sólo estaba el Jefe de los invasores vivo. Lo interrogaron y le dieron una muerte sin honor. Lo colgaron de una palmera muerta.
Esa noche el muchacho no fue hasta el pozo para ver a Fátima, pues habían estado en guerra, más a la mañana siguiente le pidió a un joven que si lo llevaba hasta su casa y lo recompensaría. Ya estando con Fátima se despidió de ella prometiéndole volver ,y se fue a buscar al alquimista.
Comenzaron su travesía juntos, le enseñó lo que le faltaba saber sobre la alquimia, sobre la esmeralda y lo más importante, a escuchar a su corazón.
Cierto día que estaban caminando por el desierto, un ejercito de hombres los secuestraron y para que los dejaran libres, el alquimista les prometió que el muchacho se convertiría en viento a los tres días de estar ahí, si no podrían matarlos. Los hombres aceptaron el ofrecimiento. Al término de este plazo el muchacho les pidió un poco de tiempo para poderse convertir en viento. Se paró viendo hacia el desierto y comenzó a hablar con él pidiéndole que lo convirtiera en viento, pero el desierto no pudo, el viento que escuchaba comenzó a hablar con el muchacho, pero él tampoco pudo, así que levantó una tormenta de arena a su alrededor para que pudiera hablar con el sol, mientras los hombres que lo observaban se detenían unos con otros para no ser arrastrados por el viento, el sol tampoco pudo convertirlo en viento, pero le dijo que hablara con la mano que escribió todo. Ella era lo única capaz que podría transformar todo lo que quería. Y el muchacho se sumergió en el alma del mundo y vio que el alma del mundo era parte del alma de Dios, vio que el alma de Dios era su propia alma. Y que podía, entonces, realizar milagros.
Después de mucho tiempo el viento se calmó y los hombres buscaron al muchacho. Ya no estaba. Ahora se encontraba atrás de ellos. Así que los dejaron irse.
Siguieron caminando hasta que llegaron a la puerta de un monasterio. El alquimista pidió la cocina. Derritió en un recipiente de hierro un poco de plomo, sacó de su bolsa un huevo de vidrio amarillento, al que le raspó una ligera capa, la envolvió en cera y la tiró en el recipiente de plomo. La dejó secar y se convirtió en oro. Cuando se secó el alquimista lo partió en cuatro. Una parte se la dio al monje, otra parte se la dio al muchacho, otra se la quedó él y la última se la dio al monje con instrucciones de que si el muchacho regresase se la entregara. Después de esto el muchacho tuvo que continuar su camino solo, le quedaban algunas horas para llegar a las pirámides. Su corazón le dijo que cuando llegara él lo haría llorar y que donde cayeran sus lágrimas debía buscar su tesoro.
Al llegar al lugar indicado, comenzó a llorar y donde cayeron sus lágrimas empezó a excavar, en ese momento unos ladrones le quitaron su parte del oro, obligándole a seguir excavando creyendo que encontrarían más oro. Al darse cuenta que no había oro, lo golpearon, el muchacho gritó que estaba buscando un tesoro , el cual había visto en un sueño repetido. El Jefe de los ladrones le dijo que él también había tenido un sueño en el que debía ir hasta España, buscar una iglesia en ruinas donde los pastores acostumbraban a dormir y que tenia un sicomoro dentro de la sacristía y que debía de cavar ahí para encontrar su tesoro. El muchacho se levantó. Regresó al monasterio y el monje sonrió al verlo, le devolvió su pedazo de oro. El muchacho pensó que el alquimista todo lo sabía y se preguntó porqué no se lo había dicho. Escuchó la voz del alquimista diciéndole que quería que viera las pirámides, que eran hermosas.
Al llegar a España de nuevo, buscó su tesoro y encontró una caja repleta de monedas de oro y piedras preciosas. Dejó a Urim y Tumim en la caja y recordó que debía de ir a pagarle a la gitana. El viento volvió a soplar sintió un beso que se colocó en sus labios y olió el perfume que bien conocía. Regresó por Fátima.

jueves, 30 de abril de 2015

La Fundación - Buero Vallejo

La Fundación
La obra La Fundación transcurre en una habitación compartida por seis hombres, que son: Tomás,AselLinoMaxTulio y un hombre sin nombre. Estos personajes se encuentran en una institución llamada La Fundación. Esta habitación es descrita como un lugar agradable que dispone de unas maravillosas vistas. En ella, los seis personajes llevan a cabo distintos proyectos de investigación. Todo esto según Tomás, el protagonista.

A lo largo de la historia veremos que los seis personajes mantienen una oscura y tirante relación, cuyo significado no descubriremos hasta bien avanzada la obra. Además, el lector tiene la sensación de que Tomas es víctima de una conspiración por parte de sus compañeros, los cuales disfrutan irritándole, negando la veracidad de sus palabras, hablando en clave o cambiando objetos de la habitación 
por otros más toscos e incómodos. 
El clima de tensión es obvio y da la sensación de que en cualquier momento, alguno de los compañeros de Tomás pudiese perder los nervios. Cada vez es más evidente que algo raro sucede: hay un hombre enfermo (el hombre sin nombre) al que no le dan nada de comer desde hace días; extraños cambios de los objetos de la habitación; un mal olor constante que Tomás atribuye a las cañerías del cuarto de baño; la costumbre del encargado de La Fundación de cerrarles la puerta con llave todas las tardes, etc.
La Parte I termina cuando el encargado descubre que el hombre enfermo lleva muerto seis díasTomás dice no entender nada de lo que sucede ya que afirma haber escuchado la voz del enfermo un poco antes de la llegada del encargado, además culpa a sus compañeros de la muerte del hombre por no haberle dado nada de comer.
En la Parte II, se va desvelando poco a poco el enigma: los seis hombres son presos políticos condenados a la pena de muerteTomás, que estuvo a punto de suicidarse por haber delatado a sus compañeros en un momento de debilidad, se ocultó detrás de una realidad ficticia para no ser consciente de lo que estaba pasando. Para ello convirtió mentalmente la celda en una lujosa habitación, imaginó encuentros furtivos con su novia Berta, etc. Pero, paulatinamente, a medida que Tomás se va dando cuenta de la verdad, la habitación se va transformando en lo que es, una celda: desaparecen objetos como los libros, el teléfono, el frigorífico, el ventanal, descubre que el baño está en una esquina de la habitación, etc. El lector comienza a comprender los recelos y las palabras en clave de los otros protagonistas, quienes desconfiaban de Tomás y no querían revelarle de golpe su locura.
A pesar de esto, sus compañeros no terminan de confiar en Tomás, más aún cuando el descubrimiento del muerto debería haber provocado el traslado de todos a las celdas de castigo y esto no sucede. La falta de consecuencias por parte de los carceleros hace sospechar represalias mayores. De hecho, todo formaba parte de un plan de fuga de sus prisiones, que sólo podía llevarse acabo si los trasladaban a las celdas de castigo desde las que escaparían a través de un túnel.
Cada vez es más obvio que hay un confidente entre ellos y las sospechas aumentan cuando trasladan a Tulio para ejecutarlo. Todos piensan en Tomás quien todavía se debate con su locura. Sin embargo, cuando ésta desaparece del todo, 'Tomás, Asel y Linologran reunir varias pruebas que apuntan a Max como delator, hecho que al final termina confirmándose. A pesar de que Tomás y Asel también habían traicionado a sus compañeros por culpa de las torturas y los castigos físicos, no comprenden que Max los haya descubierto sólo por unas pocas mejoras en el trato carcelario. Afortunadamente, éste solo conocía la existencia de un plan de fuga pero no lo detalles.
Cuando el carcelero vuelve a buscar a Asel para interrogarle, como sabe que no aguantará el interrogatorio, decide suicidarse.Aprovechando el momento de caos, Lino asesina a Max lanzándolo al vacío. Tomás finge que vuelve a estar loco para salvar su vida y poder terminar el plan de escape. La obra termina cuando los dos prisioneros son llevados a un destino que se desconoce: ¿ejecución o celdas de castigo?